Apoyemos el Ministerio Episcopal de Migración y la Red Episcopal de Política Pública

Estimados Diputados:

Como muchos de ustedes, he visto la semana pasada el desarrollo de las noticias de Washington, D.C. con creciente incredulidad y miedo para los más vulnerable entre nosotros. Los esfuerzos de la nueva administración de revocar La Ley del Cuidado de Salud a Bajo Precio sin sustitución adecuada, de hacer callar a los periodistas y activistas, y distorsionar nuestra conversación nacional con mentiras, me inquietan como americana y una persona de fe. Tengo la intención de resistir.

Me horroriza particularmente la prohibición de refugiados que el presidente Trump firmó el viernes por la tarde. Simplemente es un acto de malicia, particularmente hacia nuestras hermanas y hermanos musulmanes, y los cristianos debemos oponerla en voz alta y con fuerza. Muchos de ustedes lo están haciendo, y estoy agradecida por las declaraciones y sermones que he visto y las fotos en mi Facebook de episcopales reunidos en aeropuertos y otros sitios de protesta para expresar el compromiso de nuestra iglesia de darle la bienvenida al extranjero. Se explica este compromiso en medidas de la Convención General que datan de 1979 (la fecha más temprana del archivo digitalizado) en el sitio web de Archivos de la Iglesia Episcopal.

Ahora mismo, más de 65 millones de personas están desplazados por guerra, conflictos y persecuciones—el número más grande desde que se tiene registro histórico. Tenemos una responsabilidad urgente y moral de acoger a los refugiados y solicitantes de asilo que tienen una necesidad extrema.

Como cristianos, debemos preocuparnos particularmente con el hecho de que la prohibición de los refugiados se centra en las personas de siete países de mayoría musulmana. El mandamiento de Dios de darle la bienvenida al desconocido y cuidar a los extranjeros es un mandato a darles la bienvenida a toda persona, independiente de su fe. Como Dios en la Biblia hebraica mandó a los judíos a darles la bienvenida a los desconocidos no judíos, nos manda a darles la bienvenida a las personas de diferentes religiones. Una prohibición de refugiados que se dirige a los musulmanes, o que les da a los cristianos una prioridad especial para reasentamiento en detrimento de otras personas perseguidas simplemente porque son cristianos, es fundamentalmente no cristiana.

Tal prohibición también es innecesaria. Los EE.UU. tienen el proceso de selección de refugiados más riguroso del mundo, involucrando el Departamento de Defensa, Departamento de Estado, Departamento de Seguridad Nacional, la Oficina de Investigación Federal, y el Centro Nacional Contra el Terrorismo. El proceso involucra controles biométricos, exámenes médicos, análisis forenses de documentos, análisis de ADN para los casos de reunificación familiar, y entrevistas personales con funcionarios altamente capacitados del Departamento de Seguridad.

Como episcopales, podemos sentirnos especialmente orgullosos de nuestra larga historia del reasentamiento de refugiados. El Ministerio Episcopal de Migración (EMM) es uno de nueve agencias de reasentamiento en los EE.UU., y desde 1988, trabajando bajo ambas administraciones republicanas y demócratas, les hemos dado la bienvenida a más de 50.000 refugiados en colaboración con diócesis, congregaciones, organizaciones comunitarias y voluntarios por todo el país. En solo el 2015, EMM facilitó el reasentamiento de casi 5.000 refugiados en 30 comunidades trabajando con agencias de colaboración locales en 26 diócesis y 22 estados.

Durante el fin de semana, conversé con el Rvdo. Canónigo Mark Stevenson, el director de EMM, y le aseguré de mis oraciones y mi ayuda para él y su equipo mientras navegan estos tiempos extraordinariamente difíciles. Recuerden por favor a la gente del Ministerio Episcopal de Migración en sus propias oraciones y aprovechen la oportunidad de aprender más sobre este ministerio importante de la Iglesia Episcopal.

Hoy día Rebecca Blachly, la directora de la Oficina de Relaciones Gubernamentales de la Iglesia Episcopal, y su equipo iniciaron una nueva iniciativa de defensa llamada la Campaña 2×4 de Luchar para los Refugiados (2×4 Fight for Refugees Campaign). Yo voy a participar, y espero que se unan conmigo. Cuando participamos en la campaña, nos comprometemos a llamar a nuestros funcionarios electos a nivel nacional, estatal y local cuatro veces durante los próximas dos meses en nombre de refugiados. Pueden aprender más sobre la campaña y encontrar materiales en línea, y suscribirse para más alertas de abogacía de este y otros temas participando en la Red Episcopal de Política Pública.

Presumo que estaremos en contacto unos a otros en los próximos meses a medida que conocemos de maneras nuevas de abogar por las políticas de la Convención General y el testigo de la Iglesia Episcopal en el mundo. Espero trabajar juntos y estar con todos ustedes en la Convención General en el 2018.

Fielmente,

Gay Clark Jennings
Presidente