August 16, 2017

Dear People of God in the Episcopal Church:

Yesterday, the Texas legislature adjourned its special session without passing a so-called “bathroom bill,” which threatened to write discrimination against transgender people into state law. We give thanks for all of the Texan Episcopalians, elected officials, business leaders, and advocates who raised their voices publicly against this proposed law and the physical, spiritual and emotional damage it threatened to do to transgender people.

Now that we can be more confident that transgender deputies, exhibitors, advocates and guests can travel to Texas safely and with dignity, we have no plans to ask Executive Council to reconsider the location of the 2018 General Convention. We are delighted and relieved to assure the Episcopalians of Texas that we look forward to being with you in Austin next summer.

Along with the bishops of Texas and many other Episcopalians, we remain concerned about Senate Bill 4, a Texas law scheduled to go into effect on September 1 that requires local police to cooperate with federal immigration authorities and forbids local municipalities from adopting sanctuary city statutes. Between now and next summer, we plan to follow the progress of legal challenges to Senate Bill 4 closely and to explore ways to lend the support of the Episcopal Church to Texans who oppose this discriminatory, anti-immigrant law.

There is darkness in our land, as the white supremacist riot in Charlottesville last weekend demonstrated with sickening and deadly clarity. But we follow Jesus, about whose coming John’s Gospel said, “the light shines in the darkness, and the darkness cannot overcome it.” And it cannot! So when the evil one divides us from one another through darkness of racism, bigotry and intolerance, we must witness even more steadfastly to the light, the power of the risen Christ to overcome hatred, cease division, and bind us all even more closely to one another.

Even as we give thanks that justice for transgender people has prevailed in Texas, we ask you to join us in continuing to pray and to speak out for all of God’s children who have reason to be afraid in these frightening times. Dear people of God, let the light shine!

Faithfully,

The Most Rev. Michael B. Curry
Presiding Bishop

The Rev. Gay Clark Jennings
President of the House of Deputies

 

16 de agosto de 2017

Estimado Pueblo de Dios en la Iglesia Episcopal:

Ayer, la Legislatura de Texas aplazó su sesión especial sin aprobar como ley la llamada “ley de baños”, la cual amenazó con establecer discriminación contra personas transexuales en la ley estatal.  Damos gracias por todos los episcopales de Texas, funcionarios electos, líderes empresariales y defensores que públicamente alzaron sus voces contra esta ley propuesta y el daño físico, espiritual y emocional que amenazó hacer a personas transexuales.

Ahora que podemos estar más seguros de que los diputados, expositores, defensores y huéspedes transexuales pueden viajar a Texas con seguridad y con dignidad, no tenemos ningunos planes de pedir al Consejo Ejecutivo que reconsidere la ubicación de la Convención General de 2018. Estamos encantados y aliviados de asegurar a los episcopales de Texas que esperamos con anticipación de estar con ustedes en Austin el próximo verano.

Junto con los obispos de Texas y muchos otros episcopales, seguimos preocupados acerca de la ley 4 del Senado, una ley de Texas que entrará en vigor el 1 de septiembre que requiere que la policía local coopere con las autoridades federales de inmigración y prohíba a los municipios locales de adoptar estatutos de la ciudad santuario. Entre ahora y el próximo verano, planeamos de seguir de cerca el proceso de desafíos legales a la ley 4 del Senado y de explorar maneras de prestar el apoyo de la Iglesia Episcopal a los tejanos que se oponen a esta ley discriminatoria y antiinmigrante.

Hay oscuridad en nuestra tierra, como lo demuestra el motín de supremacista blanco en Charlottesville el fin de semana pasado con una claridad repugnante y mortal. Pero seguimos a Jesús, de cuya venida el evangelio de Juan dijo, “la luz brilla en las tinieblas, y la oscuridad no puede vencerla”. ¡Y no puede! Así que cuando el maligno nos separa unos de otros a través de la oscuridad del racismo, el fanatismo y la intolerancia, debemos presenciar aún más firmemente a la luz, el poder del Cristo resucitado para vencer el odio, cesar la división y atarnos a todos aún más estrechamente unos y otros.

Aun cuando damos gracias por haber hecho justicia a las personas transexuales en Texas, les pedimos que se unan a nosotros para seguir orando y hablando a favor de todos los hijos de Dios que tienen motivos de tener miedo en estos tiempos aterradores. Querido pueblo de Dios, ¡que brille la luz!

Fielmente,

Rvdmo. Michael B. Curry
Obispo Primado

Rda. Gay Clark Jennings
Presidente de la Cámara de Diputados

 

Featured image photo credit:  Mary Frances Schjonberg/Episcopal News Service