House of Deputies

of The Episcopal Church

An Update on the 80th General Convention From Presiding Bishop Curry and President Jennings

Dear Bishops and Deputies:

As this pandemic season stretches on, our profound grief for those who have died is compounded by daily reminders of the economic hardship the plague has brought to many of our communities. Even those who have not suffered great losses are enduring smaller ones, such as the cancelation of graduations, summer camps and other occasions to gather in person. The experience and feeling of loss is real for us all, yet it is important for us to remember that our canceled plans represent our best efforts to love one another as Jesus commanded. That commitment to live and act in the way of unselfish, sacrificial love must guide all of our decisions and actions.

In light of our moral conviction and the realities we now face, it will come as no surprise to you that for many weeks, we have been considering how the pandemic will affect our plans to gather in Baltimore in 2021 for the 80th General Convention. Although we all pray that an FDA-approved vaccine or other safe and effective therapeutics will be available soon, we have concluded with regret that we must plan as if our traditional 10-day gathering of 10,000 people or more will not be possible in 2021.

Last month, we convened the chairs and vice-chairs, parliamentarians, and chancellors of both houses and the executive officer to consider alternative plans for General Convention. Our primary values are the common good and the health, safety and welfare of the people who would come to General Convention and the people we would encounter while traveling and meeting. With these priorities in mind, our task group is working actively to consider various scenarios, including virtual options and postponement, and will make a report to the Joint Standing Committee on Planning and Arrangements. That body will make a recommendation to the two of us, and we will ask Executive Council for their advice and consent to our decision about how and when the 80th General Convention will proceed. We hope to have more news to share as the fall begins.

As we explore new ways to seek the guidance of the Holy Spirit as we share the authority and responsibility of governing our church, we are also committed to supporting our hosts in the City of Baltimore. General Convention represents economic impact of $21-23 million to that city, whose longstanding racial disparities and economic distress have been intensified by the virus. We are grateful for the counsel of Bishop Eugene Sutton of Maryland and his staff as we face these uncertainties together.

Thank you all for your faithfulness to the ministry of governance and your forbearance with what our friends in the Church of England call “the changes and chances of this fleeting world.” May we all rest in God’s eternal changelessness during these extraordinary times.

Faithfully,

 

 

 

The Most Rev. Michael B. Curry
Presiding Bishop

 

 

 

 

 

The Rev. Gay Clark Jennings
President, House of Deputies

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Actualización sobre la 80ª Convención General:  Una Carta del Obispo Presidente Curry y Presidente Jennings

Estimados Obispos y Diputados:

Mientras esta estación de pandemia continúa, nuestro dolor profundo para los que han fallecido se agrava por los recordatorios diarios de la dificultad económica que la plaga ha traído a muchas de nuestras comunidades. Aun aquellos que no han sufrido grandes pérdidas están padeciendo más pequeñas, como la cancelación de celebraciones de graduación, campamentos de verano y otras ocasiones para reunirse en persona. La experiencia y sentimiento de pérdida son reales para todos nosotros, pero es importante que recordemos que nuestros planes cancelados representan nuestros mejores esfuerzos de amar uno al otro como Jesús nos mandó. Este compromiso para vivir y actuar en el camino del amor desinteresado y sacrificial debe guiar todas nuestras decisiones y acciones.

Ante nuestra convicción moral y las realidades que nos enfrentamos, no les sorprenderán que para muchas semanas, hemos estado considerando cómo la pandemia afectará a nuestros planes de reunirnos en Baltimore en 2021 para la 80ª Convención General. Aunque oramos que una vacuna aprobada por la FDA u otras terapéuticas seguras y eficaces estén disponibles próximamente, lamentablemente hemos concluido que debemos planificar como si nuestra reunión tradicional de 10 días de 10,000 o más personas no será posible en 2021.

El mes pasado, convocamos los presidentes y vicepresidentes, parlamentarios, y cancilleres de las dos cámaras y el director ejecutivo para considerar planes alternativos para la Convención General. Nuestros valores primarios son el bien común y la salud, seguridad y bienestar de las personas que viajarían a la Convención General y las personas que nos encontraríamos mientras viajamos y nos reunimos. Con estas prioridades en mente, nuestro grupo de trabajo trabaja activamente para considerar varios escenarios, incluyendo opciones virtuales y aplazamiento, e informaremos al Comité Permanente Conjunto sobre Planificación y Arreglos. Este órgano presentará una recomendación a nosotros dos, y pediremos al Consejo Ejecutivo su consejo y consentimiento a nuestra decisión sobre cómo y cuándo la 80ª Convención General procederá. Esperamos poder compartir más noticias al principio del otoño.

Mientras exploramos nuevas maneras de buscar la dirección divina del Espíritu Santo y mientras compartimos la autoridad y responsabilidad de gobernar nuestra iglesia, también nos comprometemos a apoyar nuestros anfitriones en la Ciudad de Baltimore. La Convención General representa un impacto económico de $21-23 millones de dólares a esa ciudad, cuyas disparidades raciales de larga historia y aflicción económica se han intensificado por el virus. Agradecemos la asesoría del Obispo Eugene Sutton de Maryland y su personal mientras enfrentamos juntos estas incertidumbres.

Gracias por toda su fidelidad al ministerio de gobernanza y su paciencia con lo que nuestros amigos en la Iglesia de Inglaterra llaman “los cambios y azares de este mundo fugaz”. Que todos nosotros descansemos durante estos tiempos extraordinarios en Dios que nunca cambia.

Fielmente,

 

 

 

Rvdmo. Michael B. Curry
Obispo Presidente

 

 

 

 

Rda. Gay Clark Jennings
Presidente, Cámara de Diputados